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Tocaba hablar del inicio del March Madness, como todos los años. Pero por fin salta una exclusiva que nos pilla a tiempo para poder comentarla en riguroso directo: Boston Celtics tiene nuevo propietario tras una venta que supera los seis mil millones de dólares. Empezamos a normalizar estos números, pero no deberíamos. Aunque si toca arriesgar así por una franquicia de la NBA, desde luego que los Celtics son apuesta segura.
Ya hemos vivido temporadas suficientes como para reconocer claramente que el Play-In solo sirve para dar una última oportunidad a equipos que para nada merecen entrar en Playoffs. No estorba ni empeora la competición, pero estas últimas semanas de temporada regular serían mucho más relevantes si los equipos se la jugasen de verdad para entrar entre los ocho primeros clasificados de cada conferencia. En el Oeste, Minnesota sigue dejando grandes sensaciones como potencial rival en Playoffs. Qué frustración ver a Jokic y a Giannis sin un equipo alrededor que los lleve a lo más lejos.
El proyecto de Memphis Grizzlies lleva tiempo en una deriva extraña e insensata. Ahora deciden prescindir del mejor entrenador que ha tenido la franquicia, Taylor Jenkins, a las puertas de empezar Playoffs. Una decisión nada común en la NBA para un equipo que está a un paso de asegurarse evitar el play-in. ¿Por qué lo hacen? ¿Quién ha apretado el gatillo? ¿Es la última oportunidad de Ja Morant para liderar un proyecto? ¿Influye esto en el futuro de Santi Aldama?
La NBA está a punto de presentar su nueva competición en Europa. Sería de la mano de FIBA y un muy selecto número de equipos, entre ellos Real Madrid y Olympiakos. Esto, por supuesto, deja fuera de juego a la Euroliga. Tras muchos años de intentos, no han sido capaces de encontrar un acuerdo para mantener a flote la competición. ¿O quizá sí y esta NBA en Europa solo sea un despilfarro de millones sin continuidad a largo plazo?