SER Podcast
Ep. 486: En el momento de publicar este ‘Nadie Sabe Nada’ han pasado algunos meses desde el anterior episodio, pero si los escuchas seguidos, ni te vas a dar cuenta de que Andreu Buenafuente y Berto Romero han estado un tiempo sin estar con nosotros.
Tampoco lo vamos a notar demasiado porque no han perdido casi nada de soltura, agudeza y complicidad. Eso sí, de memoria... como los peces. Aprovechamos este espacio para agradecer muchísimo todo el cariño recibido durante este tiempo, la buena acogida que hemos notado en cada publicación de los recopilatorios y la paciencia que habéis tenido con nosotros.
CITA:
«Estoy mejor» Andreu Buenafuente
Ep. 495: En este episodio, los personajes del ‘Nadie Sabe Nada’ amenazan con ir a la huelga. Pese a la amenaza, ni Andreu Buenafuente ni Berto Romero (quien ya cultiva una barba con efectos secundarios) hacen de tripas corazón y siguen adelante con el programa. Y ya sumergidos en la comedia, Andreu intenta resetear el sistema nervioso de la audiencia con el canto de un pájaro diminuto, el Chochín. Se habla del más allá, de pelotas de tenis con pelo, de si la siesta es una adicción y de lo peligroso que es empujar papeles en una trituradora encendida. También hay preguntas repetidas (¡cómo no!), finales duplicados y la sensación reconfortante de que ya no queda nada nuevo por decir… y aun así apetece escucharlo y verlo. ¡La risa es gratis y va tan bien!
Ep. 494: En este episodio de ‘Nadie Sabe Nada’, Andreu Buenafuente y Berto Romero arrancan con el falso inicio marcado por zumos détox, la Semana Santa y las obras eternas de Barcelona. A partir de ahí, nos adentramos en terrenos cada vez más absurdos: robots que pegan a humanos echando por tierra las tres leyes de la robótica, oficios de pueblo con horarios imposibles, vampiros, jabalíes confundidos con personas y recuerdos traumáticos vividos en televisión. Un episodio caótico muy representativo de lo que sabemos hacer.
Ep. 493: En este programa de ‘Nadie Sabe Nada’, Andreu Buenafuente y Berto Romero despiden con honores a la mítica puerta jaguar y de paso, recuerdan el legendario “sapato malo” vivido hace algunas temporadas. Además, entre risas y carcajadas se reflexiona sobre si la atención es la nueva riqueza, se oficia una boda innecesaria en directo con pollos, nos vamos de mercados en bragas y gildas y hablamos del queso emmental porque pesa menos de lo que