SER Podcast
Charla y etapa en bici con el jefe de prensa y CM de Movistar Team que ha hecho crecer exponencialmente las redes del equipo. Pablo Ordorica comunica y nos muestra el ciclismo desde dentro como nadie. Podcast pasando por lo viral, lo deportivo, la persona,.. que se ha convertido en estrella con “CAÑITA AL LIKE” y una comunicación espectacular.
Apariciones de: LIANNE Lippert , 4ª del mundo de Ciclismo en Ruta ( y su pareja), le sorprende y emociona .. o de Borja Fernández su amigo de la infancia y divulgador con millones de followers (Memorias de Pez – Memorias de Tiburón-Memorias de Dolly ). Los mediáticos Chente García Acosta y Escámez demuestran el buen rollo del equipo en sus cometarios. El influencer Jose María López le reta a contar algo que no ha llegado a publicar..y más…
¿Cómo comunica? ¿Es posible vivir sin conexión? ¿Qué aporta el ciclismo como materia de comunicación? ¿Cómo empezó “Cañita al Like”?¿Cómo lleva el hate en redes?¿Cómo se integra en el equipo para generar confianza y sacar lo mejor de Movistar? ¿Cómo logra organizar tanto trabajo?
Todas las redes, su reels diario, la comunicación de Movistar, multitarea, multiplataforma…ameno, didáctico, inquieto, Pablo Ordorica pedalea a gusto en el podcast.
Paseo y entrevista en bici con Javier del Pino, que pasó de rodar en solitario —y escapado— como corresponsal de la SER en EE. UU. a formar su propio equipo (presencial, además) como director del programa A vivir que son dos días (¡con los jefes cerca!).El peor miedo no es a la caída, sino al ridículo. Su verdadero puerto de montaña no fue la distancia:“Es duro irse, pero más duro es volver.”Rememora aquella pendiente empinadísima en la que pensó que lo despedirían de la SER por un montaje de Aznar con la voz de Groucho Marx.También recuerda la cobertura de Lance Armstrong desde EE. UU., a quien compara en estilo con Trump, del que “no al menos esperábamos nada”.Evoca a Javier Cansado y su tándem en La Ventana de
Manolo Saiz es mirar de frente a una figura que marcó —en sus luces y sombras— la evolución del ciclismo moderno. Referente del enfoque científico en España, impulsó la profesionalización extrema: datos, planificación, control del rendimiento. A la vez, su nombre quedó ligado al dopaje y al lado más polémico del pelotón de los 90 y 2000, ya que su implicación en la Operación Puerto lo convirtió durante años en un hombre tabú dentro del ciclismo español.Frases como:“Éramos el equipo más limpio del pelotón”,“Se necesitaba un culpable pero hoy en día hay directores en el mundo profesional infinitamente más ensuciados que yo”,“Por supuesto que admito mi culpa, pero ver con los ojos de hoy lo que pasó entonces me parece infinitamente injusto”,“Yo creo que siempre fui modélico, no actué de manera diferente a como se actuaba”,muestran que Saiz no se corta.Hoy hay un análisis del dopaje que, según él, es prácticamente imposible de erradicar, no solo en el ciclismo sino en todos los deportes.Nos habla sin tapujos del veto gubernamental y del TOUR, no acertamos a destapar quién es el innombrable que, según él, le dejó como chivo expiatorio. De aquel ciclismo de gloria y sombras, de cómo es negociar con Induráin, de su relación con Contador, y del nuevo ciclismo, un deporte que sigue viviendo con pasión pese a todo.En este relato se incorporan las preguntas y guiños planteados por Peio Ruiz Cabestany, Javier Mínguez, Igor González de Galdeano y Javier Herráez.
No se corta al posicionarse en la reciente polémica de La Vuelta, Israel y las protestas: la reivindicación necesaria le ha tocado al ciclismo, dice, y “tenemos una UCI que da vergüenza”. Sobre el mantra de “no mezcles la política con el deporte”, opina que, sin embargo, “el político se sube al podio y se saca la foto”.Peio, que ha mantenido con Pedro Delgado discrepancias antológicas, se declara más afín a Pello Bilbao que a Perico en toda esta polémica abierta,Cabestany, como alma libre que siempre ha sido, admira a los ciclistas actuales por lo controlados y presionados que están, ya que él “nunca hubiera podido llevar pinganillo”.En la comparación entre Pogacar e Indurain, gana el navarro: “Se dejaba ganar sin decir ‘le he dejado’”, y nunca mostró la soberbia de parar una carrera.Cabestany, periodista y articulista, prepara su segundo libro, en el que habla sobre aquel ciclismo en el que se compraban etapas e incluso equipos, y donde “algunos médicos cobraban más que los ciclistas”.Relata la presión que sufría el ciclista en la guerra De la Morena–García, y cómo una astucia del segundo hizo que casi lo echaran del equipo ONCE.Muchas historias de ciclismo con un rebelde.