Podium
En este último episodio, Pedro Lemebel se consagra como escritor al publicar Tengo miedo torero, su única novela, mientras sus lecturas en vivo se convierten en verdaderos espectáculos. Su figura crece, cruza fronteras y se vuelve cada vez más mediática, incomodando incluso en los programas más vistos de la televisión chilena. Al mismo tiempo enfrenta los dolores más profundos de su vida, la muerte de su madre y luego la de Gladys Marín. Finalmente aparece el cáncer para arrebatarle su arma más poderosa: la voz. Pero incluso frente al silencio, Lemebel encuentra la forma de prenderse fuego.
Foto portada: Germán Bobe.
En este quinto capítulo, a finales de los noventa, las crónicas radiales disparan contra los medios, la homofobia, el clasismo y los personajes que maquillaron la dictadura. Mientras el establishment comienza a reconocerlo como una voz única e irrepetible, su escritura cruza fronteras. El quiebre con Roberto Bolaño y la relación con su gran amiga Gladys Marín, marcan varios hitos de su vida. Foto portada: Germán Bobe.
Llega la democracia, la homofobia persiste y las Yeguas del Apocalipsis enfrentan el rechazo de la izquierda mientras viven el quiebre de la dupla. En paralelo, Lemebel viaja a Nueva York con su corona de jeringas para participar en la marcha por los 25 años de Stonewall. Publica su primer libro bajo el nombre de Pedro Lemebel y encuentra en la radio una plataforma para amplificar sus crónicas y llegar a más público. Una voz que se amplifica. Foto portada: Germán Bobe.
En el tercer capítulo, la obra de Pedro Lemebel comienza a explorar nuevas formas de expresión. Junto a Francisco Casas, forma Las Yeguas del Apocalipsis y a través de sus performances, ambos desafían los últimos años de la dictadura y cuestionan también a una izquierda en transición, que todavía no daba espacio a la homosexualidad. Lemebel empieza así a construir una forma de hacer arte donde la provocación y la política van de la mano, convirtiendo su propio cuerpo en una barricada. Foto portada: Germán Bobe.