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En este episodio de ‘Carreteras secundarias’, Bru Rovira y Valentina Rojo nos llevan por caminos donde se difumina la frontera entre lo rural, lo urbano y lo global. El viaje arranca en Almendricos, donde un grupo de jóvenes ingenieros y meteorólogos calculan la lluvia que caerá en Buenos Aires, el viento que soplará en París, o la humedad que habrá en Pekín. Hasta allí nos acercamos a conocer cómo se vive en este pequeño pueblo de Murcia desde donde se predice el tiempo para todo el mundo. Seguimos hacia Torre del Burgo, en Guadalajara, un pueblo que estuvo a punto de desaparecer y que hoy sigue en pie gracias a la llegada de familias búlgaras que trabajan el campo. En este municipio, más del 80% de sus habitantes son extranjeros. Y acabamos en Mallorca, donde algunos vecinos han empezado a organizarse frente al turismo masivo. Lo hacen con ironía y cansancio a partes iguales: comiendo melón en mitad de la carretera, subiendo en masa a los autobuses turísticos o sacando las cenas a la calle para defender el espacio común.
El 31 de marzo cerró AGAMA, histórica lechera de Mallorca y creadora del famoso batido de chocolate ‘Laccao’. No es un caso aislado: en los últimos meses también han cerrado o entrado en crisis productores de patatas, piensos y cereales. En la isla, mientras aumenta progresivamente la población, el campo no consigue competir contra el turismo y el ladrillo. Hasta allí han viajado Bru Rovira y Valentina Rojo para conversar con agricultores, ganaderos y afectados por la crisis del sector primario en Mallorca.
Bru Rovira y Valentina Rojo visitan la antigua cárcel de Palma (Mallorca) para conversar con algunas de las 200 personas sin hogar que malviven en lo que fuera el centro penitenciario de la ciudad. Por motivos de seguridad, el Ayuntamiento ha emitido una orden de desalojo, mientras los afectados reclaman una alternativa habitacional.
Esta historia se ubica en un pequeño pueblo de Aragón, un lugar de apenas 1.200 habitantes, pero sirve para explicar cómo funciona la economía mundial. Figueruelas, un municipio a 30 kilómetros de Zaragoza, recibirá durante los próximos meses a más de 2.000 trabajadores chinos para instalar la próxima fábrica de baterías de coches eléctricos del grupo Stellantis. Bru Rovira y Valentina Rojo viajan hasta allí para analizar qué supone para la comarca el desembarco de esta nueva industria.