Podium
El deseo mueve nuestras vidas, pero también nos trae muchos problemas. Vivir consumidos por el deseo es muy cinematográfico, pero también agotador. Y en nombre del deseo hacemos cosas impensables, como acostarnos con gente inapropiada o gastarnos el sueldo entero en zapatos. ¿Pero qué es el deseo?, nos preguntas mientras clavas en nuestra pupila tu pupila azul. Pues podríamos decirte solo una cosa en claro sobre ello: que es la productora de Almodóvar, por ejemplo. Pero poco más, no creas.
Todo termina. Terminan las amistades, terminan los amores, termina tu vida y un día el sol agotará el hidrógeno de su núcleo, se expandirá y se convertirá en una estrella gigante roja que hará que termine absolutamente todo, incluso el capitalismo. Mientras tanto, es mejor que abracemos los finales y veamos su lado bueno: cuando una cosa se acaba, otra mejor puede empezar.
La soberbia, la fanfarronería y la ley del zasca campan a sus anchas en este mundo que nos ha tocado vivir. Frente a la chuleria de puro, copazo e invasión a Groenlandia, en Arsénico Caviar apoyamos el respeto, el decoro y el no tomarse a uno mismo demasiado en serio
No, no es ese "entender" en el que usted está pensando, viejo homosexual. Es el otro. Hoy venimos a hablar de esa absurda necesidad de entenderlo todo, de explicar el funcionamiento de cualquier cosa, desde un sentimiento esquinado hasta una película de David Lynch, y acabar así con la magia que habita en los lugares oscuros y la belleza que hay en lo misterioso, lo opaco y desconocido. Esperamos, pues, que hayas entendido de qué va este episodio. No, mejor no lo entiendas. Bueno, nos da igual.